
La Asociación Lánzate condena los actos vandálicos contra símbolos LGTBIQ+ durante el periodo del Orgullo en Lanzarote
La Asociación Lánzate condena de forma firme los actos vandálicos registrados durante el periodo del Orgullo en Lanzarote contra elementos visibles de la diversidad LGTBIQ+, tanto en Arrecife como en San Bartolomé. No hablamos de simples daños materiales. Hablamos de ataques dirigidos contra mensajes, imágenes y símbolos que representan derechos humanos, memoria democrática, convivencia y respeto.
El primero de estos hechos se produjo sobre la imagen del cartel de Arrecife Pride, creado en el marco de la campaña impulsada por Cultura de Arrecife con motivo del Orgullo. La imagen apareció vandalizada en pleno paseo capitalino con una pintada y un texto que cuestionaba la campaña desde una supuesta defensa de “la familia”, vinculando la diversidad LGTBIQ+ con “conductas nocivas para la ciudadanía”.
Este tipo de mensajes no son inocentes. Responden a una narrativa conocida: presentar la igualdad como una amenaza, la diversidad como un peligro y la visibilidad LGTBIQ+ como algo contrario a la familia. Es precisamente ese marco mental el que durante décadas ha justificado la exclusión, la persecución y el silenciamiento de miles de personas.
En este sentido, Nahum Cabrera, gerente de la Asociación Lánzate, ha señalado que “las familias no crean odio; son las personas quienes separan familias. Las ideologías o falsas creencias son las que rompen cualquier familia”. Cabrera añade que “vivimos en una tierra abierta donde no se permiten los actos de odio, así que no permitamos que estos atentados delictivos sean menores. Hechos como este atentan contra toda la comunidad LGTBIQ+, sus familias y amigos”.
Resulta especialmente significativo que este ataque se produzca sobre una campaña vinculada a la figura de Alan Turing. Turing no solo fue uno de los grandes referentes de la ciencia contemporánea, matemático, criptógrafo y precursor de la computación moderna; también fue una víctima directa de la persecución institucional por su orientación sexual. En 1952 fue condenado por “indecencia grave” por ser homosexual y tuvo que enfrentarse a la cárcel o a la castración química. Décadas después, el Reino Unido reconoció aquella injusticia y le concedió el indulto póstumo en 2013, dentro de un proceso de reparación histórica que también dio lugar a la conocida como “Ley Turing”.
Por eso, vandalizar una imagen asociada a Alan Turing con un mensaje que vuelve a colocar la diversidad sexual como una amenaza social no es una casualidad menor. Es una reproducción contemporánea del mismo prejuicio que arruinó vidas en el pasado: la idea de que las personas LGTBIQ+ deben ser corregidas, ocultadas o expulsadas del espacio público para proteger un determinado modelo moral. Frente a ello, Lánzate recuerda que la familia no se defiende señalando a otras familias, ni la ciudadanía se protege atacando derechos.
El segundo acto vandálico se produjo en San Bartolomé, donde un mural situado en una de las paredes del Polideportivo municipal, dedicado a las personas transexuales y al conjunto del colectivo LGTBIQ+, amaneció manchado con pintura marrón. La obra, en la que puede leerse el mensaje “el amor vence al odio”, representa a varias personas del mismo sexo expresando su amor junto a la bandera trans y llevaba varios años en la zona sin haber sufrido daños de este tipo. La denuncia pública fue realizada por Javier Navarro, vecino del municipio y antiguo coordinador de Más Canarias.
Ambos hechos, aunque diferentes en su forma, comparten un mismo fondo: el intento de expulsar la diversidad del paisaje cotidiano. Se ataca un cartel en Arrecife y se mancha un mural en San Bartolomé porque ambos cumplen una función social imprescindible: recordar que las personas LGTBIQ+ existen, aman, forman parte de la comunidad y tienen derecho a ocupar el espacio público sin miedo.
Desde Lánzate queremos subrayar que la visibilidad no es provocación. La visibilidad es reparación, prevención y pedagogía social. Cada cartel, cada mural, cada bandera y cada campaña institucional ayudan a construir municipios más seguros, especialmente para quienes todavía viven su orientación sexual, identidad o expresión de género con miedo, presión familiar, aislamiento o rechazo.
Estos actos vandálicos deben recibir una respuesta clara por parte de las instituciones y de la ciudadanía. No basta con reparar el daño físico. Es necesario reafirmar el compromiso público con la igualdad, identificar los discursos que alimentan estos comportamientos y defender que Lanzarote y La Graciosa no pueden permitir retrocesos en materia de derechos humanos.
La Asociación Lánzate hace un llamamiento a la responsabilidad colectiva. A los ayuntamientos, para que mantengan y refuercen sus políticas de diversidad. A los centros educativos, para que sigan trabajando la convivencia desde edades tempranas. A los medios de comunicación, para que no normalicen estos hechos como simples anécdotas. Y a la ciudadanía, para que no mire hacia otro lado cuando el odio intenta disfrazarse de opinión.
El Orgullo no es solo una celebración. Es memoria, presencia y futuro. Y precisamente por eso incomoda a quienes todavía creen que la diversidad debe permanecer escondida. Frente a cada pintada, más compromiso. Frente a cada ataque, más pedagogía. Frente a cada intento de borrar nuestra presencia, más comunidad.
Porque Lanzarote no se construye desde el miedo ni desde la exclusión. Se construye desde la convivencia, la igualdad y el respeto a todas las personas.
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